PESCADO SUKIMUKI


PESCADO “SUKIMUKI”
Para 6 personas

 
INGREDIENTES

1Kg de pescado blanco                       ½ cdta de ralladura de naranja

3 Cdas de mantequilla                        3 limones

1 tz de leche evaporada pura             1 cdta de aji molido

3 Cdas de harina                               Sal y pimienta al gusto

2 Cdas de jugo de naranja

 
PREPARACION

·         Poner a calentar el horno a temperatura moderada (350°)

·         Sazonar los filetes de pescado con sal, pimienta y jugo de limón

·         Colocar los filetes en un Pxrex ligeramente enmantequillado  y poner encima del pescado trocitos de mantequilla

·         Llevar al horno durante 20 min aprox.

·         Aparte, en una olla, derretir la mantequilla, añadir la harina, el jugo de la cocción del pescado, la leche evaporada, el jugo y el luquete de la naranja

·         Revolver hasta formar una salsa ligera, sazonarla con sal y un poquito de aji molido.

·         Servir el pescado bañado con la salsa.

·         Acompañar con verduras cocidas, papas doradas o arroz con choclo.

¿QUIEN SOY DE VERDAD?


¿QUIEN SOY DE VERDAD?

           

 
           Esta es una pregunta que no nos hacemos con frecuencia. Seamos sinceras y admitamos que en muchas oportunidades nos hemos puesto caretas para impresionar a otros y por qué no decirlo también, para impresionarnos a nosotras mismas. Por ejemplo, yo creo ser defensora de la ley y lo correcto, sin embargo, los demás piensan que es muy fácil para mí ver la paja en el ojo ajeno  pero no la viga que tengo dentro del mío; en realidad soy una criticona.

            En un precioso libro de SS Juan Pablo Primero titulado “Ilustrísimos Señores”, el Papa “conversa” con una serie de personajes de la historia sobre diferentes temas y entre ellos está Mark Twain, quien, comenta el Papa, hablaba de los tres Juanes. El célebre Twain comentaba que a veces somos tres personas en una sola. ¿Cómo es eso posible? le dijeron. Y él contestó: Primero, soy lo que yo creo ser, segundo soy lo que otros piensan que soy, es decir, como me ven los demás, y por último soy lo que soy en realidad. Suena complicado pero no lo es realmente. Veamos con  ejemplos.  

            Parafraseándolo nosotras hablaremos de las tres Juanas. La primera Juana. Es o no cierto que a veces, dándonos de pulcras, decimos de nosotras mismas: “Ay, hija, yo soy muy detallista”, pero… ¿será que las otras piensan que más bien soy una maniática? En el fondo nos queremos tanto a nosotras mismas que con mucha frecuencia, solemos exagerar nuestros méritos y justificar nuestras culpas. ¿Con igual medida medimos a las demás?

            Y qué decir de la segunda Juana. ¡Cuánta necesidad tenemos de ser apreciadas y cuánto sufrimos cuando no lo somos en la medida que quisiéramos! …Cuantos empujones damos por salir en la foto al lado de alguien notable y gozamos pensando que la gente dirá: ¡Fíjate, fulanita al lado de quién está! Lo triste es cuando pretendiendo ser importantes algo sucede que deja al descubierto nuestra pequeñez, y hasta terminamos siendo objeto de burla. Recordemos las palabras de Jesús:” Los últimos serán los primeros y los primeros últimos”.

            Quien soy en realidad, es la tercera Juana. Tolstoi contaba que había una cocinera que mató un ternero y echó las vísceras al patio. Los perros las cogieron, se las comieron y dijeron: Es una buena cocinera, guisa muy bien. Poco tiempo después Juana pelaba alverjitas y cebollas y arrojó las cáscaras al patio. Los perros se arrojaron sobre ellas, pero torciendo el hocico dijeron: la cocinera se ha echado a perder, ya no vale nada. Sin embargo Juana no se inmutó por este juicio y dijo: Es el amo quien tiene que comer y apreciar mis comidas, no los perros. Me basta con ser apreciada por mi amo.

       El problema es que la mayoría de las veces pretendemos que nos aprecien, que nos digan lo bien lo hago y nos desvivimos por ser alabadas y comprendidas. Gran error, hay que tener la humildad de ser una misma, con defectos y virtudes, pero auténtica, ser coherente en lo que digo y lo que hago.

            Fingir es una tortura y solo el paso de los años, acompañado de la madurez, nos va liberando de esa preocupación y nos permite ser auténticas. Recuerdo que mi mamá decía: ay hija, cuando llegas a los 70 ya no te importa lo que los demás piensen de ti, actúas libremente sin prejuicios.

            Ubícate, mujer, ubícate y pregúntate: ¿Quién soy realmente? ¿Soy coherente y auténtica? ¿Ante quién finalmente voy a responder por mis actos? ¿Quién es El que me va a juzgar definitivamente?

 

Deja que el mundo sepa cómo eres,

 no como crees que deberías ser, porque tarde o temprano,

si estás actuando, te olvidarás. ¿Y dónde estarás tú?  

Fanny Brice

 

CHARLA DE DOS BEBES POR NACER


Charla de dos bebés por nacer
 
  
       En el vientre de una mamá había dos bebés.  Uno preguntó al otro: "Tú crees en la vida después del parto?"
         El otro respondió: "Claro que sí. Tiene que haber algo después del parto. Tal vez estamos aquí para prepararnos para lo que vendrá más tarde."
        "Tonterías", dice el primero. "No hay vida después del parto. ¿Qué clase de vida seria esta? "
       El segundo dice: "No lo sé, pero habrá más luz que la que hay aquí.  Tal vez podremos caminar con nuestras propias piernas y comer con nuestras bocas. Tal vez tendremos otros sentidos, que no podemos entender ahora.
       "El primero contestó: "Eso es un absurdo. Caminar es imposible. Y comer con la boca?  ¡Ridículo!. El cordón umbilical  nos nutre y nos da todo lo demás que necesitamos. El cordón umbilical es demasiado corto. La vida después del parto es imposible."
       El segundo insistió: "Bueno, yo pienso que hay algo y tal vez sea diferente de lo que hay aquí. Tal vez ya no necesitemos de este tubo físico."
       El primero contestó: "Tonterías, además, de haber realmente vida después del parto, entonces por qué nadie jamás regreso de allá? El parto es el fin de la vida y en el post parto no hay nada más allá de lo oscuro, silencio y olvido. Él no nos llevará a ningún lugar.“
       "Bueno, yo no lo sé", dice el segundo "pero con seguridad vamos a encontrarnos con Mamá y ella nos cuidará. "
       El primero respondió: "Mamá, ¿tu realmente crees en Mamá? Eso es ridículo. Si Mamá existe, entonces, dónde está ella ahora?"
       El segundo dice: "Ella está alrededor nuestro. Estamos cercados por ella. De ella, nosotros somos. Es en ella que vivimos. Sin Ella, este mundo no sería y no podría existir."
       Dice el primero: "Bueno, yo no puedo verla, entonces, es lógico que ella no existe."
       El segundo le responde a eso: "A veces, cuando tú estás en silencio, si te concentras y realmente escuchas, tú podrás percibir su presencia y escuchar su voz amorosa allá arriba." .......
 
Así explica un escritor húngaro la existencia de Dios

BIZCOCHO CON MANZANAS "MARTHA"


BIZCOCHO  CON  MANZANAS  “MARTHA”

 
         Esta receta me la dio mi amiga Martha, por eso su nombre. Es delicioso para tomar con un cafecito a cualquier hora del día. Disfrútenlo.

 Ingredientes

. 2 tzas de harina preparada
. 1 cdta de polvo de hornear
. 3 Cdas de vino Oporto
. 3 huevos
. ½ tz de leche evaporada sin diluir
. 1 pqte grande de mantequilla
. 1- ½  tz de azúcar
. 1 cdta de vainilla
. 4 manzanas medianas
. luquete de limón

 Preparación

. Pelar las manzanas, cortarlas en rodajas finas y ponerlas a reposar en un bol
  con el oporto, el limón y algo de azúcar
. Batir las yemas con el azúcar y la mantequilla hasta que queden cremosas
. Cernir la harina con el polvo de hornear
. Mezclar con la leche
. Batir las claras y añadir a lo anterior
. Verter todo en un molde enmantequillado
. Colocar las manzanas sobre la masa, arregladas simétricamente y llevar a
  horno moderado por aproximadamente 50 minutos
. Dejar enfriar antes de cortar el bizcocho.

 
“No hay cosa más sana,
que comer en ayunas una manzana.”

DIEZ MENSAJES POR NAVIDAD


10 MENSAJES DEL PAPA PARA VIVIR AUTÉNTICAMENTE ESTA NAVIDAD.

 

1.     El pesebre representa la ternura de Dios

“Les invito a detenerse ante el pesebre, porque allí nos habla la ternura de Dios. Allí se contempla la misericordia divina que se ha hecho carne, y que enternece nuestra mirada”.

2.    Jesús nos dedicó toda su vida, dediquémonos la nuestra a los demás

“Jesús no se ha limitado a encarnarse o a dedicarnos un poco de tiempo, sino que ha venido para compartir nuestra vida, para acoger nuestros deseos. Porque ha querido, y sigue queriendo, vivir aquí, junto a nosotros y por nosotros. Se interesa por nuestro mundo, que en Navidad se ha convertido en su mundo. El pesebre nos recuerda esto: Dios, por su gran misericordia, ha descendido hasta nosotros para quedarse con nosotros”.

  1. El amor de la Navidad no se impone por la fuerza
“El pesebre nos dice que Él nunca se impone con la fuerza. Recordad bien esto, chicos y chicas: el Señor nunca se impone con la fuerza. Para salvarnos no ha cambiado la historia con un milagro grandioso. Ha venido con gran sencillez, humildad, mansedumbre. Dios no ama las imponentes revoluciones de los potentes de la Historia y no utiliza la varita mágica para cambiar las situaciones. Se hace pequeño, se hace niño, para atraernos con amor, para tocar nuestros corazones con su humilde bondad; para conmover con su pobreza a quienes se esfuerzan por acumular los falsos tesoros de este mundo”.

4.    La Navidad es luz, es un camino, más allá de algo emotivo y los regalos

La Navidad “no se trata sólo de algo emotivo, sentimental; nos conmueve porque dice la realidad de lo que somos: somos un pueblo en camino, y a nuestro alrededor –y también dentro de nosotros– hay tinieblas y luces. Y en esta noche, cuando el espíritu de las tinieblas cubre el mundo, se renueva el acontecimiento que siempre nos asombra y sorprende: el pueblo en camino ve una gran luz. Una luz que nos invita a reflexionar en este misterio: misterio de caminar y de ver”.

  1. En esta noche, hay salvación para todos los hombres (Tt 2,11)
“La gracia que ha aparecido en el mundo es Jesús, nacido de María Virgen, Dios y hombre verdadero. Ha venido a nuestra historia, ha compartido nuestro camino. Ha venido para librarnos de las tinieblas y darnos la luz. En Él ha aparecido la gracia, la misericordia, la ternura del Padre: Jesús es el Amor hecho carne. No es solamente un maestro de sabiduría, no es un ideal al que tendemos y del que nos sabemos por fuerza distantes, es el sentido de la vida y de la historia que ha puesto su tienda entre nosotros”.

  1. Los últimos, los humildes, como los pastores, recibieron al niñito
“Los pastores fueron los primeros que vieron esta “tienda”, que recibieron el anuncio del nacimiento de Jesús. Fueron los primeros porque eran de los últimos, de los marginados. Y fueron los primeros porque estaban en vela aquella noche, guardando su rebaño. Es condición del peregrino velar, y ellos estaban en vela. Con ellos nos quedamos ante el Niño, nos quedamos en silencio. Con ellos damos gracias al Señor por habernos dado a Jesús, y con ellos, desde dentro de nuestro corazón, alabamos su fidelidad: Te bendecimos, Señor, Dios Altísimo, que te has despojado de tu rango por nosotros. Tú eres inmenso, y te has hecho pequeño; eres rico, y te has hecho pobre; eres omnipotente, y te has hecho débil”.

7.  No hay lugar para el miedo. La Navidad es amor renovado que vence siempre

“El Señor nos dice una vez más: “No teman” (Lc 2,10). Como dijeron los ángeles a los pastores: “No teman”.  Y también yo les repito a todos: “No teman”. Nuestro Padre tiene paciencia con nosotros, nos ama, nos da a Jesús como guía en el camino a la tierra prometida. Él es la luz que disipa las tinieblas. Él es la misericordia. Nuestro Padre nos perdona siempre. Y Él es nuestra paz. Amén”.

  1. Vivir la Navidad acogiendo los problemas de quien está a nuestro lado
¿Tenemos el coraje de acoger con ternura las situaciones difíciles y los problemas de quien está a nuestro lado, o bien preferimos soluciones impersonales, quizás eficaces pero sin el calor del Evangelio? ¡Cuánta necesidad de ternura tiene el mundo de hoy! Paciencia de Dios, cercanía de Dios, ternura de Dios”.

  1. ¿Cómo acogemos la ternura de Dios?
¿Me dejo alcanzar por él, me dejo abrazar por él, o le impido que se acerque? «Pero si yo busco al Señor» –podríamos responder–. Sin embargo, lo más importante no es buscarlo, sino dejar que sea él quien me busque, quien me encuentre y me acaricie con cariño. Ésta es la pregunta que el Niño nos hace con su sola presencia: ¿permito a Dios que me quiera?

10.  Bondad, mansedumbre por una Navidad auténtica

La vida tiene que ser vivida con bondad, con mansedumbre. Cuando nos damos cuenta de que Dios está enamorado de nuestra pequeñez, que él mismo se hace pequeño para propiciar el encuentro con nosotros, no podemos no abrirle nuestro corazón y suplicarle: «Señor, ayúdame a ser como tú, dame la gracia de la ternura en las circunstancias más duras de la vida, concédeme la gracia de la cercanía en las necesidades de los demás, de la humildad en cualquier conflicto”.

                                                  ¡FELIZ NAVIDAD!

DE TODAS MANERAS


DE TODAS MANERAS

 
   La gente es a menudo insensata, ilógica y egoísta;

Perdónalos de todas maneras

    Si eres noble, la gente te puede acusar de egoísta,

Se noble de todas maneras.

    Si eres exitoso, ganarás algunos amigos falsos y algunos enemigos;

Se exitoso de todas maneras

   Si eres honesto y franco la gente te puede engañar;

Se honesto y franco de todas maneras.

   Cuando pases años construyendo alguien podría

destruirlo de la noche a la mañana;

Construye de todas maneras.

   Si encuentras serenidad y felicidad ellos podrían volverse envidiosos;

Se feliz de todas maneras.

   El Bien que hagas hoy a la gente a menudo lo olvidará mañana;

Haz el bien de todas maneras.

   Dale al mundo lo mejor que tengas y podría no ser suficiente;

Haz el bien de todas maneras.

   Verás que el análisis final Es entre tú y  Dios; nunca fue entre tú y ellos.

De todas maneras, no podemos hacer grandes cosas

Sólo cosas pequeñas con Gran Amor

                                                                           Santa Teresa de Calcuta

PESCADO AL OLIVAR


PESCADO AL OLIVAR
Para 4 o 6 personas
 
“No hay amor más sincero
                                                que el amor a la comida.”
                                                             GB Shaw
 
INGREDIENTES

Ø  4 o 6 filetes de pescado

Ø  15 aceitunas verdes cortadas en redondelas

Ø  2 ramas de apio picado bien menudo

Ø  2 cebollas blancas medianas en cuadritos

Ø  ½ ají sin pepas ni venas, picado en cuadritos

Ø  2-1/2 tazas de salsa de tomate casera

Ø  4 dientes de ajo picaditos

Ø  ½ taza de vino blanco

Ø  Unas cuantas hojas de albahaca, al gusto

Ø  Aceite, sal y pimienta

PREPARACION

Ø  Dorar en poco aceite, la cebolla, el ajo y el apio, moviendo con cuchara de palo, hasta que la cebolla esté doradita.

Ø  Agregar el vino, la salsa de tomate y el ají, mover constantemente y luego añadir las aceitunas.

Ø  Continuar moviendo y salpimentar.

Ø  Opcional, añadir al final unas hojas de albahaca. Dejar de lado.

Ø  Cocinar el pescado a la plancha y servir bañándolo con la salsa caliente.

Ø  Acompañar con papas amarillas doradas y/o arroz con choclo.